El sábado por la tarde en Villa Tranquila, Adrián Barrios, un joven de 18 años, fue asesinado por el policía Federal Osvaldo Nicolás Rendichi.
Según contaron los familiares el policía, de civil, llegó al lugar junto a su hermano su auto para hacer la compra de un electrodoméstico. Luego del asesinato fueron a entregarse a la Comisaría 1° de Avellaneda con las dos armas (la reglamentaria y otra marca Tanfoglio de 9mm) pero no era la jurisdicción correspondiente. “No sabemos por qué se fue hasta tan lejos”, se preguntaban.
En esa primera declaración, Rendiche denunció que estaba siendo robado, dio aviso de ser policía y disparó cuatro veces. Sin embargo, la autopsia indica que Barrios recibió 18 disparos en el abdomen, tórax y rodilla. “Él no podría haber tocado el arma, que supuestamente le pertenecía a Adrián”. Llamativamente cuando la Policía Científica llegó al lugar no encontró ninguna de las vainas.
El fiscal a cargo de la investigación, Elbio Laborde de la UFI 3 descentralizada en Avellaneda, dispuso la aprehensión del efectivo Rendichi, quién declarará ante el fiscal. La causa está caratulada como “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”. La familia de Adrián pidió “que esta persona cumpla la condena de homicidio. No vamos a permitir que les den arresto extraordinario por ser policía, queremos justicia”.
“Hoy es Adrián, mañana es otro pibe y así. Aparte con lo que está pasando con la pandemia y el decreto de aislamiento, le dieron un poder a las fuerzas que están haciendo lo que quieren con los pibes y con cualquier ciudadano también”, dijeron los familiares. “Vamos a seguir con la causa, levantaremos todas las pruebas que sean suficientes para llegar a la verdad y la justicia”. Además pidieron su resguardo porque a las pocas horas del hecho comenzaron a recibir mensajes ofensivos, hostigándolos, en sus redes sociales por parte de otros policías.
Fuente: Pulso Noticias
Según contaron los familiares el policía, de civil, llegó al lugar junto a su hermano su auto para hacer la compra de un electrodoméstico. Luego del asesinato fueron a entregarse a la Comisaría 1° de Avellaneda con las dos armas (la reglamentaria y otra marca Tanfoglio de 9mm) pero no era la jurisdicción correspondiente. “No sabemos por qué se fue hasta tan lejos”, se preguntaban.
En esa primera declaración, Rendiche denunció que estaba siendo robado, dio aviso de ser policía y disparó cuatro veces. Sin embargo, la autopsia indica que Barrios recibió 18 disparos en el abdomen, tórax y rodilla. “Él no podría haber tocado el arma, que supuestamente le pertenecía a Adrián”. Llamativamente cuando la Policía Científica llegó al lugar no encontró ninguna de las vainas.
El fiscal a cargo de la investigación, Elbio Laborde de la UFI 3 descentralizada en Avellaneda, dispuso la aprehensión del efectivo Rendichi, quién declarará ante el fiscal. La causa está caratulada como “homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego”. La familia de Adrián pidió “que esta persona cumpla la condena de homicidio. No vamos a permitir que les den arresto extraordinario por ser policía, queremos justicia”.
“Hoy es Adrián, mañana es otro pibe y así. Aparte con lo que está pasando con la pandemia y el decreto de aislamiento, le dieron un poder a las fuerzas que están haciendo lo que quieren con los pibes y con cualquier ciudadano también”, dijeron los familiares. “Vamos a seguir con la causa, levantaremos todas las pruebas que sean suficientes para llegar a la verdad y la justicia”. Además pidieron su resguardo porque a las pocas horas del hecho comenzaron a recibir mensajes ofensivos, hostigándolos, en sus redes sociales por parte de otros policías.
Fuente: Pulso Noticias
